La “Casa de la Lectura”: un nuevo lugar emblemático para casarse

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Hasta febrero de dos mil diecisiete, el paradigma de los casamientos en la Urbe era tradicional y conservador: casarse por civil o bien por iglesia, y después la habitual celebración. Desde esa data, la tendencia para casarse cambió radicalmente. Ahora, cientos y cientos de parejas pueden seleccionar trece lugares simbólicos porteños para dar el sí. Ciertos espacios más escogidos son el Rosedal, el Jardín Nipón, la Usina del Arte o bien el Distrito Chino, si bien asimismo ciertos escogieron hasta el mismísimo patio de su casa. Y este catorce de febrero, justo para el día de los enamorados, se sumará una alternativa más en uno de los distritos porteños más tradicionales. Es el Museo Casa de la Lectura, en Villa Rizado.

Constanza Ponssa Matach y Pablo Retondo son una de las 5 parejas que se marchan a desposar ahí el catorce de febrero. Los dos tienen treinta y tres años, hace quince están de novios y viven juntos en Palermo. Ella es estudiante de abogacía y medico. Por la proximidad, deseaban casarse en el salon de fiestas de El Rosedal, mas no pudieron por la alta demanda de parejas. “Deseamos hacerlo romántico en un salon eventos corporativos y de ahí que escogemos el día de San Valentín. A la Casa de la Lectura no la conocía hasta el momento en que nos lo ofrecieron como una opción alternativa. Vimos fotografías de Google y nos agradó. Es un edificio nuevo, bonito, tiene buenas vistas. El instante es considerablemente más bonito ahí que hacerlo en unas oficinas”, cuenta Constanza, que deja claro que desea romper con la idea de salir del Registro Civil y que le tiren arroz a la pareja: “Las cosillas del siglo diecisiete que se queden ahí, deseo que la gente se divierta. Si no me marcho a desposar por iglesia entonces vamos a darle un toque, a fin de que sea un bonito recuerdo. Casarse en el Registro Civil se reduce a un mero trámite, para eso festejemos cuando renueve el carné de conducir”.

“La idea de proponerlo como sitio para casarse brotó pues en el distrito no había un espacio simbólico en el que se pudiese casarse. Se trata de una biblioteca de vanguardia, no es la tradicional biblioteca vieja, y justo hace poco se puso en valor”, explican fuentes del Ministerio de Gobierno porteño a través del Registro Civil. La elección fue consensuada con el Ministerio de Cultura de la Urbe. La construcción está situado en Lavalleja novecientos veinticuatro. Marcha desde dos mil siete y es considerada la primera Biblioteca Modelo de la Urbe. Reabrió sus puertas en el mes de noviembre del año pasado tras 4 meses de obra y una enorme reforma edilicia. Desde su reinauguración, incorporó mesas para el coworking, wifi, sillones cómodos y salas diferenciadas: la sigilosa convive con otras en las que los vecinos pueden efectuar asambleas de trabajo sin precisar abonar. Asimismo se retocó la testera, se ampliaron los ventanales, que ya antes estaban a 2 metros del piso y producían un hall de entrada obscuro. Ahora, se ampliaron y se llevaron prácticamente al nivel del suelo para permitir un espléndido ingreso de luz y que el tiempo interior sea perceptible desde la calle. Tanto la planta baja como la alta son como un living enorme de ciento veinticinco metros cuadrados separados en 2 por un elevador. Ya antes, oficinas “hurtaban” la mitad de ese espacio.

A los lugares simbólicos ya citados y libres para dar el sí se le suman el Museo Fernández Blanco, el Museo Sívori, el Museo Larreta, la Biblioteca Ricardo Güiraldes, la Usina del Arte, el Teatro veinticinco de Mayo, el Espacio Cultural del Sur, el Espacio Cultural Marcó del Pont, la Chacra de los Antídotos y la Rotonda. Además de esto, va a estar habilitado para casarse desde el cinco de marzo el histórico Museo Benito Quinquela Martín, situado en el corazón del distrito de La Boca. Y asimismo en los próximos meses se añadirá como opción el mítico castillo del club GEBA, situado en Figueroa Alcorta cinco mil quinientos setenta y cinco, en Palermo.

En este último tiempo hubo 2 lugares que abrieron sus puertas como salvedad a fin de que múltiples porteños se casasen. Uno fue el Teatro Colón, donde a fines de dos mil dieciseis contrajeron matrimonio doce parejas. Y en el mes de diciembre del año pasado, la Bombonera asimismo fue escenario del ritual de exactamente la misma cantidad de parejas.

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